La emoción está en el aire. El Mundial 2026 ha llegado y las calles de la Ciudad de México y del Estado de México vibran con una energía inigualable. Para millones de personas, ver jugar a la selección es el momento más esperado del año. Sin embargo, en medio de los gritos de gol, las cornetas, la pirotecnia y la euforia colectiva, hay alguien en casa que no entiende qué está pasando: tu mascota.
Para un “canhijo”, un partido de fútbol no representa una celebración, sino un torrente incomprensible de ruidos ensordecedores y movimientos bruscos que pueden detonar un miedo profundo y ansiedad severa. Como dueño responsable, sabes que tu prioridad número uno es el bienestar de tu compañero de vida, incluso en medio de la máxima fiesta.